REHABILITACIÓN VESTIBULAR “Muchos pacientes tienen vértigos, mareos e inestabilidades de forma recurrente y normalizan su situación pensando que no tiene remedio”.
Pablo de Olives
Fisioterapeuta, M.O en Osteopatía, Especialista en rehabilitación vestibular y trastornos del equilibrio. Fundador y director del centro de fisioterapia Fisyosmo en Mahón (Menorca).
¿Qué es la rehabilitación vestibular?
La rehabilitación vestibular hace referencia a la rehabilitación de las 3 grandes alteraciones del equilibrio que se suelen producir: los vértigos, los mareos y las inestabilidades. Muchas de ellas, se deben a las disfunciones o alteraciones que tienen ver con el vestíbulo (oído interno), que es el principal sensor de movimiento y velocidad que tenemos en nuestro organismo. Pero muchas otras también tienen que ver con alteraciones visuales, propioceptivas o del correcto funcionamiento de las vías neuronales que integran el equilibrio. Para eso es importante saber cómo funciona el equilibrio.
Es una disciplina dentro de la fisioterapia que no solo está orientada a tratar las disfunciones del oído interno (vestíbulo), sino que también es aplicable a muchos otros trastornos incluyendo pacientes neurológicos o inestabilidades residuales, reduciendo el riesgo de caídas y por tanto reduciendo costes sanitarios.
Y ¿Cómo funciona el equilibrio?
El equilibrio es una función básica de nuestro organismo que la podríamos resumir en la capacidad que tiene nuestro cerebro de procesar la información de posición y movimiento de nosotros mismos con el entorno. Para ello necesita recibir información de 3 grandes vías sensoriales: el oído interno, la vista, y la información propioceptiva, en la que sobre todo interviene la columna cervical.
Mientras el oído interno es el principal sensor de movimiento que codifica velocidad lineal, vertical y aceleración, la vista nos relaciona con el entorno, enfoca y fija objetos, persigue objetos, mantiene la fijación de objetos en movimiento como cuando vamos en coche... etc. Y luego, la propiocepción es la información o consciencia que tenemos de nuestro propio cuerpo. Toda esa información es procesada por el cerebro y éste luego tiene que dar una respuesta coherente a esa información en cuestión de milisegundos. Una función que es básica y que en condiciones normales es inconsciente, en muchos casos se vuelve costosa e invalidante, empobreciendo mucho el día a día y más con el envejecimiento en general de la población.
Has hablado del vértigo, ¿Qué es el vértigo y que lo produce?
Vértigo es una falsa rotatoria del entorno o de uno mismo respecto al entorno. Solo 2 pueden ser las causas del: el oído interno; lo que llamamos causa periférica, o el cerebro; a lo que llamamos una causa central.
Dentro del oído hay diferentes alteraciones que pueden producir vértigo; la más frecuente se llama vértigo posicional paroxístico benigno (que es un desplazamiento de partículas de calcio de una parte del oído interno a uno de los canales semicirculares), luego está la enfermedad de Ménière (acumulación de líquido dentro del oído), la neuritis vestibular (infección del nervio vestibular), fístulas laberínticas (comunicación anómala entro oído medio y el interno), etc.
Y luego están las de causa central, desde la migraña vestibular o el mareo perceptual postural persistente a algunas de gravedad, como pueden ser Ictus, tumores o malformaciones, por eso la importancia de una buena exploración que nos oriente hacia una u otra causa.
Es muy importante diferenciar entre vértigo de causa periférica o por causa central.
¿Cómo podemos diferenciar entre las dos causas de vértigo?
Primero a través de un buen interrogatorio, ya que el paciente muchas veces confunde vértigos con mareos o inestabilidad, u otras sensaciones más ambiguas como cabeza embotada o aturdimiento. Y posteriormente, con una exploración exhaustiva del equilibrio donde se evalúe la marcha, la función del oído interno, la vista, la función cerebelosa (que es como el principal coordinador y modulador del equilibrio) y las cervicales por su alta relación a nivel propioceptivo.
Muchos pacientes además de vértigos o mareos refieren náuseas, vómitos y signos auditivos (acúfenos, tinnitus, o pérdidas de audición) pero si además refieren visión borrosa, dificultad para hablar o tragar, ausencias cognitivas o pérdidas de consciencia, ahí es cuando nos tenemos que preocupar. Por eso es tan importante tanto el interrogatorio como la exploración.
Y ¿qué diferencia hay con el mareo o la inestabilidad?
El mareo lo podemos describir como una sensación de “ir en barco” o una pseudoembriaguez. Es más como una sensación de desorientación espacial, o como si el paciente “no estuviera anclado u orientado” al espacio que le rodea.
¿Y la inestabilidad?
La definiremos como una dificultad de mantener nuestro centro de gravedad dentro de la base de sustentación. Lo que pasa que muchas veces esta inestabilidad va acompañada de los 2 síntomas anteriores: vértigo o mareo.
¿Qué papel juegan las cervicales en todo esto?
Las cervicales son parte del sistema somatosensorial, es decir propioceptivo. Todas las personas tenemos una serie de mecanorreceptores, sobre todo en músculos, ligamentos y articulaciones repartidos por todo el cuerpo que nos informan de la posición de las diferentes partes del cuerpo. Los estudios anatómicos nos dicen que estos sensores son más abundantes en la parte cervical alta, pero erróneamente a lo que se piensa, incluso entre algunos facultativos, las cervicales no pueden producir vértigo, solo el oído interno o el cerebro pueden producirlo. La columna cervical solo puede producir mareos, lo que se llama mareo cervicogénico, y esto incluso a día de hoy cada vez está más en entredicho según muchos especialistas. Es un error muy frecuente atribuir al cuello la causa de vértigo, porque el cuello suele ponerse rígido y doler cuando uno tiene vértigo. Pero que duela y produzca dolor solo es una consecuencia, no la causa. Solo se le puede atribuir causa de mareos cuando haya disfunción cervical, es decir; dolor y falta de movilidad y estas coincidan con aumento del mareo. Pero nunca vértigo. Hoy en día, me encuentro mucho en consulta a pacientes que le dicen que tienen vértigo por causa cervical y en cambio es común recomendar betahistina, que es un medicamento para la enfermedad de Ménière, es decir, del oído interno.
¿Qué tipo de paciente te encuentras más frecuentemente en consulta?
Pues sobre todo diría que hay 2: Uno el que viene recomendado por algún familiar, amigo o conocido que tiene su primer ataque de vértigo y quiere saber que le pasa, o sobre todo el que lleva tiempo con este tipo de problemas, que ha ido a varios especialistas y su problema no acaba de ser resuelto. En varios estudios, se ha visto que los pacientes con problemas vestibulares necesitan una media de 5 visitas a especialistas hasta dar con un diagnóstico vestibular. En la práctica, me he encontrado con pacientes que llevaban años con este tipo de problemas y nadie le había dado respuesta. Alguno con propuestas de invalidez o jubilaciones prematuras que tras una exploración y alguna sesión han podido recuperar su vida.
23 de Febrero de 2026