LA APARICIÓN DEL DOLOR DE CUELLO DEPENDE DE MUCHOS FACTORES ADEMÁS DE LA POSTURA

Iosune Salinas Bueno es fisioterapeuta y ergónoma. Es doctora por la Universitat de les Illes Balears, donde desarrolla su actividad docente como profesora contratada doctora en el Departamento de Enfermería y Fisioterapia. Su especialización se centra, entre otros temas, en  la ergonomía, sobre la que ha impartido asignaturas en Grado y Postgrado.

¿Qué es la ergonomía?

La ergonomía es una disciplina que busca adaptar el trabajo o actividad a las capacidades y posibilidades del ser humano, buscando el bienestar y comodidad de las personas y la eficiencia en la actividad que realizan. Para ello, tiene en cuenta múltiples aspectos: físicos, psicológicos, ambientales, organizativos, etc.

Es cierto que el concepto de ergonomía ha ido siempre muy ligado al trabajo, ya que profesionalmente los ergónomos y ergónomas son parte del equipo de prevención de riesgos laborales. En él, identifican, analizan y reducen aquellos riesgos laborales derivados de una mala adaptación de un trabajo a la persona que lo realiza. Los ergónomos y ergónomas contribuyen también al diseño de productos y sistemas para hacerlos compatibles con las necesidades, habilidades y limitaciones de las personas.

Más allá del ámbito y aplicación puramente laboral, la ergonomía se aplica actualmente a todos los ámbitos de la actividad humana. Se busca bajo esta perspectiva que cualquier actividad, tecnología, interfaz o entorno artificial se adapten a la persona, de manera cómoda y saludable.

¿Qué quiere decir entonces que algo es ergonómico?

Normalmente vemos asociado el adjetivo ergonómico a productos y objetos, sugiriendo con ello que su uso será cómodo y adaptado al usuario. Sin embargo, el producto u objeto que se usa no es el único factor a tener en cuenta para que una situación sea ergonómica  (confortable, segura y eficiente),  y a la hora de adquirirlo o incorporarlo en nuestra vida diaria deberemos analizar otros aspectos de la actividad a realizar: dónde, quién, cuánto tiempo seguido se va a usar, si se adapta realmente o se puede adaptar a la persona o personas usuarias, etc.

¿Qué relación hay entre ergonomía y fisioterapia?

La ergonomía y la fisioterapia comparten espacios en cuanto a la búsqueda de la salud de las personas y sobre todo en cuanto a la promoción de la salud y la prevención, que en este caso se concretaría en la prevención de lesiones derivadas de la mala adaptación de una actividad a la persona que la realiza. Están estrechamente relacionadas en cuanto a la ergonomía física, que estudia aquellos aspectos relacionados con la actividad física de una tarea: las posturas de trabajo, la manipulación de cargas, los movimientos repetitivos, o los trastornos musculoesqueléticos derivados del trabajo.

¿Cuáles son los problemas ergonómicos más frecuentes que abordan los fisioterapeutas?

Precisamente las posturas de trabajo (o actividad), movimientos puntuales forzados o movimientos repetitivos son las principales causas de lesiones o de patologías, y por tanto son focos de atención tanto a la hora de la prevención, como del tratamiento o rehabilitación.

En la fase preventiva, los y las fisioterapeutas ofrecen consejos de salud para adaptar las actividades al confort y la salud de las personas. De forma específica, analizan específicamente cada caso para ofrecer aquellas orientaciones relativas a la actividad o trabajo a realizar, de tal manera que no resulte lesivo. 

En el caso de la rehabilitación de lesiones o patologías causadas por factores ergonómicos, los y las fisioterapeutas son profesionales sanitarios de referencia, tanto para la recuperación de la lesión como para la readaptación y la vuelta a la actividad habitual.

En cuanto a la postura, ¿qué es una postura ergonómica?

Una postura es una posición que adquiere y mantiene el cuerpo para realizar una actividad.  El mantenimiento del cuerpo humano en una postura durante mucho tiempo, cualquier postura, al final es perjudicial, ya que el cuerpo humano está hecho para moverse. He oído alguna vez decir en el contexto de la ergonomía que “la mejor postura es la siguiente”. Creo que es una manera muy sencilla de explicarlo. Hay que alternar posturas, moverse, cambiar de posición.

Sí que es verdad que en términos generales hablamos de posturas ergonómicas para referirnos a aquellas que por sí mismas implican menor riesgo. Son posturas que mantienen las diferentes articulaciones en posición neutra o relajada. Cuanto más neutra y equilibrada sea una postura, más tiempo se podrá mantener minimizando el riesgo. Pero como decía, cualquier postura mantenida al final es perjudicial.

En contraposición a la postura ergonómica, llamamos postura forzada a aquella posición que requiere esfuerzo de una parte del cuerpo y está alejada de la posición neutra de las articulaciones.

¿El auge de las tecnologías móviles ha influido en la frecuencia de problemas de espalda o de cuello? ¿Son fuente de problemas ergonómicos?

A pesar de la información que ha aparecido en internet y en las redes sociales, no hay datos concluyentes que relacionen directamente la postura al usar dispositivos móviles con el dolor de cuello, por ejemplo. La aparición de dolor de cuello depende de muchos factores además de la postura, como factores psicosociales, ambientales, etc.

Se trata, una vez más, de aplicar una perspectiva ergonómica y ver en global qué uso se está haciendo, si se está mucho tiempo en la misma postura o se va alternando, cuánto tiempo se está con los dispositivos móviles, para qué tipo de tareas se usa, en qué condiciones ambientales, cuál es el contexto, etc. Y como con todo, observarse. Si vemos que llevamos mucho rato en la misma posición, alternar. Cambiar. Moverse.

2 de Junio de 2018